Más mentiras sobre el triunfo

La división sexual del trabajo, implica claramente que los hombres son asignados a la producción y a la vida pública y las mujeres a la esfera privada. “ Esta jerarquización se expresa, en todas las áreas del funcionamiento social, bajo la forma de opresión hacia la mujer . Opresión sexual, económica, intelectual, política, religiosa, psicológica, afectiva...” (Coria, Clara. Año 2004. Pág. 17).
En los últimos años, y con la especial aceleración que toman los movimientos feministas de la década del 70 los logros significativos, logros en el campo de lo explícito y lo formal, que ha llevado a que la problemática sea que el reconocimiento teórico de la igualdad de derechos han generado, como plantea la autora Germaine Greer, el mito de que la lucha feminista ha sido ganada. La autora australiana plantea algunas de las formas en que esa dominación , aunque probablemente de formas más sutiles, se continua ejerciendo, así como Clara Coria explica la dependencia y la degradación desde la perspetiva económica, se quiere destacar aquí cómo esta problemática se expresa en el campo de lo discursivo, y más específicamente en el discurso periodístico porque como ya se planteó desde comienzos de siglo “la noticia es una de las formas más elementales de conocimiento” (Erza Park, Robert. 1901. Citado por Saperas Enric. Pag. 20).
“ El género se tornó en una categoría de análisis que recorre todos los ámbitos y niveles de la sociedad. De este modo la teoría feminista abre un espacio teórico nuevo en la medida en que desvela y cuestiona tanto los mecanismos de poder patriarcales más profundos como los discursos teóricos que pretenden legitimar el dominio patriarcal” (Amorós, Cecilia. 1995. Pág. 61).





